
Si os digo la verdad, para mí las compras de Navidad son una sucesión de empujones para apoderarnos de los últimos regalos, algo así como una pequeña pesadilla en la que ni entrar ni salir. De hecho, lo último que se me apetece hacer después de un ajetreado día de trabajo es patear la ciudad de manera desesperada en busca de ese regalo que aún nos queda. Más que nada porque, después de los empujones, hay que llegar a casa y ponerse a hacer la cena.
Sin embargo, con un poco de planificación, nuestras compras no tienen porqué ser una experiencia estresante. De hecho, lo que viene a ser un potencial desastre se puede convertir en un viaje divertido. El invierno es un momento ideal para alejarnos de las tensiones de casa. Y no sólo eso, sino que también, os lo digo por experiencia propia, nos servirá para hacer nuestras compras de Navidad de manera mucho más relajada, mientras disfrutamos de la novedad que nos rodea.
Tomemos como ejemplo de este lugar de destino tranquilo y relajado de invierno la ciudad de Belfast. La capital de Irlanda del Norte ha florecido en los últimos años gracias a las inversiones y desarrollos. Como resultado de ello, tiene mucho que ofrecernos. Y como referencia, el Mercado Continental de Navidad, conocido por su variedad de ofertas internacionales, un lugar de partida perfecto para nuestras compras de Navidad.
Ubicado en Belfast City Hall, un impresionante edificio eduardiano, el mercado está dividido en distintas partes, todas ellas con su propio estilo. Sus puestos incluyen mercancías procedentes de Francia, Holanda, Alemania y España. Además de la artesanía a mano, también podéis experimentar las deliciosas golosinas, los pasteles franceses, la paella española, los quesos holandeses y las cervezas alemanas.
También hay mucho entretenimiento de manera que, cuando hayamos terminado nuestras compras, podamos asistir a alguno de los espectáculos. Los niños también disfrutarán en el carrusel de la Navidad, con tiovivos, norias y música en vivo.
La Feria de Artesanía y Navidad de San Jorge es otra visita obligada. Después de haber ganado numerosos premios locales y nacionales, ofrece productos tales como verduras, frutas y pescado, siendo unas de las atracciones más antiguas de Belfast. El mercado también ofrece puestos de golosinas.
Así que ya sabéis, para salir un poco de la rutina-pesadilla de tener que hacer las típicas compras de Navidad que tanto nos molestan y nos cansan, probad en alguna ocasión a hacerlas en un lugar distinto. Daros el capricho navideño de viajar fuera al menos un fin de semana. Seguro que os lo agradeceréis a vosotros mismos, y los amigos a los que les traigáis regalos.