La Catedral de Saint Canice en Kilkenny

Catedral de Saint Canice

La Catedral de Saint Canice fue construida en el siglo XIII en el lugar de un antiguo asentamiento monástico que le dio nombre a Kilkenny, Chill Choinneac. Esta gran catedral sustituyó al edificio antiguo, y aunque se vio seriamente dañada por los ejércitos de Cromwell en 1651, logró ser restaurada más tarde, siempre protegiendo sus medidas y características originales, siendo hoy en día uno de los grandes tesoros de la arquitectura irlandesa.

El edificio tiene un diseño relativamente sencillo, construido en forma de cruz en torno a una torre central. Realmente el exterior, al no ser tan espectacular, parece querer esconder y disimular la riqueza interior, con sus magníficas estatuas y relieves.

La puerta oeste, probablemente la mejor portada gótica de toda Irlanda, está rodeada de maravillosas esculturas de un maestro al que sólo conocemos como Gowran, debido a su impresionante trabajo en la Iglesia de Santa María de la vecina localidad de Gowran.

Entre las numerosas esculturas de esta parte de la iglesia destaca el conjunto conocido como el de Margaret Butler, que, sinceramente, podrían perfectamente hablar de tan realistas que son. Datan de los años 1500, y en el interior de la propia iglesia, hay otros lugares en donde poder encontrar tumbas de la distinguida familia Butler.

Otro de los grandes monumentos del interior de la catedral es el complejo funerario de la familia O’Tunney. Al sur de la nave se halla la tumba de Richard Butler, de 1571, y a su lado, una lapida funeraria de María Stoughton, de 1691.

El suelo también tiene algunas tumbas interesantes, sobre todo aquellas que datan del siglo XVII. En la parte sur de la nave se colocaron, a principios del siglo XX, dos hermosas vidrieras que realzan enormemente el conjunto.

Al lado de la catedral se sitúa una torre de 31 metros de altura, una de las pocas a las que podemos subir. Se trata de uno de los restos del antiguo monasterio. La vista desde la cima es espectacular, ya que cubre la ciudad y los alrededores. Eso sí, la subida es bastante difícil, una cuesta empinada y estrecha que os costará un poco, la verdad.

La Catedral abre todos los días, excepto durante los servicios religiosos. Los turistas podemos acudir a los servicios. Hay un excelente coro que toca durante las misas, y la verdad que suena de lujo. Sin ir más lejos, la catedral acoge muchos eventos y conciertos de música clásica en Kilkenny.

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