Cuatro días en Irlanda del Norte

Belfast

Años de agitaciones y tumultos provocaron que los turistas se acercaran poco hasta Irlanda del Norte, y realmente con razón. Hubo un tiempo en el que conducir por algunas zonas del país se convirtió en algo arriesgado. Pero hoy los tiempos han cambiado, y la paz se ha afianzado, dándonos una maravillosa oportunidad de conocer esta región tan compleja.

Se trata quizás del rincón más virgen de Irlanda, ya que durante décadas ha estado apartada de la horda de turistas que se agolpaban en el sur. Hoy en día podemos explorar la belleza inquietante de la costa de Antrim o pasear por la Calzada de los Gigantes al atardecer.

– Día 1

La mañana del primer día la pasaremos paseando por Belfast. Tenemos la suerte de encontrarnos con una ciudad que concentra muy cerca los principales puntos de interés. Por ejemplo, una visita al Ayuntamiento, a las tiendas bajo los soportales medievales o los techos de mosaico de la Catedral de Belfast. Podéis almorzar en la White’s Tavern, donde se pueden comer los guisos tradicionales irlandeses, o las salchichas y los purés de patatas.

Por la tarde tomad un taxi hasta Black Cub y la carretera de Shankill, una inmejorable oportunidad de conocer un poco con la Belfast de los años difíciles.

Calzada de los Gigantes

– Día 2

A quince minutos en coche de Belfast se halla el castillo normando de Carrickfergus. Tomando la carretera A-2 hasta él nos encontraremos con maravilloso paisajes costeros, con vistas a las escarpadas costas después de la ciudad de Ballygawley. Parad un momento en la pequeña ciudad de Glenarm para contemplar su castillo y sus edificios en piedra, y terminar almorzando en Londonderry Arms.

A continuación conducimos hasta Cushendun, para fotografiar sus pequeñas cabañas de piedra. A partir de ahí, si no os dan miedo las alturas, seguid las indicaciones por la carretera de Torr Head hasta la Bahía de Murlough para contemplar las vistas más espectaculares del día desde la cima de un acantilado rocoso. Pasad la noche en Whitepark House, con vistas a la blanca luna de Whiye Park Bay.

– Día 3

Después de un buen desayuno, daremos una caminata por la empinada colina hasta White Park Bay, y contemplaremos los fósiles de conchas marinas mientras respiramos el aire del mar. Luego volveremos unos kilómetros a través de la A-2 a Carrick-a-Rede, un enorme puente en el que, si se tiene vértigo, no es aconsejable.

Desde allí seguiremos las indicaciones hasta la Calzada de los Gigantes, y pasaremos una hora contemplando sus espectaculares pilares octogonales. Almorzaremos en Ballintoy, y a continuación nos relajaremos en el campo o haciendo una visita a la Destilería Bushmills en la ciudad del mismo nombre. Volveremos a pasar la noche en White Park House.

– Día 4

Tomaremos la carretera A-37 para llehar hasta Derry, a unos 40 minutos en coche. Pasaremos la mañana recorriendo sus murallas del siglo XVII, almorzando en el pub Badger’s. Por la tarde podéis hacer algunas compras en el casco antiguo de la ciudad, para luego acercarnos a la Torre Museo y la Catedral de Saint Columb. Por la noche, fiesta tradicional irlandesa para completar nuestro viaje en Mullan’s Bar.

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Categorias: Rutas turísticas


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