La isla de Rathlin, el paisaje de las emociones

Isla de Rathlin

En medio del accidentado paisaje de esta isla tan aislada, podemos vivir una de las mayores experiencias espirituales que jamás podamos vivir. Aquí uno no puede por menos que dejar vagar la mente y descubrirse a sí mismo, rodeados por tanta belleza y una calma inusitada.

Llegamos hasta esta maravillosa Isla de Rathlin a través de un ferry que apenas recorre nueve kilómetros por el Mar de Moyle. Esta pequeña isla sólo tiene nueve kilómetros de largo y un kilómetro y medio de ancho, formando una curiosa letra L. Alberga una pequeñísima población de unas setenta personas, acostumbradas a tanto verde y tanto mar, que para ellos la belleza y la paz son algo con lo que nacieron.

Pisamos tierra de Rathlin en el embarcadero. Allí mismo podemos empezar a descubrir parte de la interesante historia de esta isla. Aprenderemos cómo viven sus habitantes y, a buen seguro que nos saldrán al paso algunos de los grandes objetos que han llegado aquí a bordo de tantos y tantos naufragios que han contemplado sus costas.

Un corto paseo desde el embarcadero nos lleva hasta Mill Bay, donde nos saluda una colonia de focas sonrientes. Al otro lado del puerto llegamos a dos iglesias, en las que uno puede sentarse a seguir admirando el silencio, o contemplar su arquitectura. Al oeste de la isla se halla el famoso RSPB Seabird Centre, donde podéis ver curiosas aves durante los meses de verano.

Desde aquí, si tenéis suerte y os acompaña un día claro, tendréis unas maravillosas vistas de Donegal, la costa de Antrim, la Isla de Islay y el Mull of Kintyre. Imaginaros lo que puede ser desde aquí escuchar el sonido de la música tradicional irlandesa.

Hay muchas leyendas y mitos que rodean a la isla de Rathlin. La más famosa de todas ellas tiene que ver con Robert Bruce. En 1306, el rey escocés fue expulsado de Escocia por Eduardo I de Inglaterra, y vino a refugiarse a Rathlin. Mientras estaba en la isla, cuenta la tradición que vio a una araña intentar llegar hasta la isla a través del puente del embarcadero, una y otra vez.

Dicen que, inspirado por aquella araña, Robert Bruce regresó a Escocia con fuerzas renovadas para volver a conquistar su reino. Y no paró, como la araña, hasta conseguirlo en 1314, recuperando la corona de Escocia.

Y es que esta Isla de Rathlin es capaz de inspirar muchas, muchas emociones…

Foto Vía Colin.Boyle

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