Lugares románticos en la bella Irlanda

Atardecer en la Bahia de Connemara

Bueno parejitas, románticos todos que os habéis decidido pasar unos días en compañía íntima en Irlanda. Como os prometimos, aquí os traemos los diez que nos faltaban de nuestro artículo anterior de los veinte rincones más románticos de Irlanda. No me digáis que estos irlandeses no saben bien lo que hacen…

Connemara: En Connemara podemos hacer una preciosa subida, en plan senderismo pasional, a través de un hermoso recorrido por el monte Errisbeg, hasta la idílica aldea de pescadores de Roundstone. Cualquier rincón del camino es un lugar perfecto para vivir la emoción y la intensidad del romanticismo. La bahía de Roundstone será un hermoso punto final a nuestro paseo, con un atardecer hermosamente garabateado en el horizonte.

Sligo: A cinco kilómetros de esta ciudad se halla el cementerio megalítico de Carrowmore. No os asustéis, a pesar de que se trate de uno de los cementerios de piedra más grandes de Europa. Existen más de 60 círculos de piedra y tumbas. Muchos dólmenes son visibles, aunque se hallan ya en propiedad privada. Aquí se pueden evocar las ceremonias que se celebraron hace miles de años. Imaginad los siglos que corretean bajo vuestros pies. El silencio del tiempo bien merece un beso en uno de los lugares más antiguos de Europa.

Athlone: en esta ciudad podemos hacer un maravilloso crucero, de hora y media de duración, sobre un barco vikingo a través del río Shannon. Tras el romántico crucero, un paseo hasta el Castillo de Athlone. Allí ya solo os queda llevar a vuestra amada a cualquiera de los románticos restaurantes que se asientan en la orilla del río. No me digáis que no os sentiríais caballeros andantes por unas horas…

La Calzada de los Gigantes

– El Giant’s Causeway: al norte de la ciudad de Bushmills se encuentran lo que los irlandeses llaman las piedras de Formorians, y nosotros la Calzada de los Gigantes. Cuenta la leyenda que fueron los primeros seres, entre vivos e inertes, que poblaron Irlanda. Causeway tiene unas 40.000 piedras hexagonales. El camino que nos conduce hasta allí desaparece en el mar, para surgir de nuevo en una isla, en el horizonte, que pertenece a Escocia. Estas piedras se formaron 60 millones de años atrás por la lava fundida. Frente a estas costas se estrelló en 1588 un barco español, dejando en el fondo de estas aguas un enorme tesoro sumergido. Es un paisaje idílico, casi soñado, una belleza sobrenatural, en medio de un silencio sobrecogedor. Acercaros bien, vuestro tesoro no está precisamente sumergido, sino delante vuestra…

– El Condado de Laois: un rincón romántico, sí, pero en el que podéis sorprender a cualquiera. Alquilar una carreta tirada por un caballo. Sí, como si os fuerais de romería. Con ella os darán a elegir una de entre tantas preciosas rutas que se pueden hacer por el condado. Saboread los pequeños caminos, los senderos, manejad bien la carreta. Y si se tercia un beso, ya sabéis, el caballo no está equipado con GPS, ojo…

– El Castillo de Dunluce: desgraciadamente, parte del castillo se derrumbó en 1639. Aún así, es uno de los castillos más románticos de Irlanda. Sus bellos paisajes de alrededor están salpicados de historia. Grandes batallas se libraron bajo sus muros. Ahora podéis librar otro tipo de batalla, sin armas de por medio. Debajo del castillo hay un camino que conduce a la Cueva de Mermaid, ¿os atrevéis?.

– La frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte: a los irlandeses, según veo, les falta tiempo para juntarse. Según las encuestas, éste es uno de los lugares más románticos para ellos. Bueno, en realidad no hay ningún paisaje idílico, ni castillos en el horizonte, ni atardeceres de cristal, pero claro, aunque la frontera hoy apenas sea perceptible, ellos celebran eso de darse un beso en dos países a la vez. ¿Lo habéis probado alguna vez?.

Ennistymon y el r�o Inagh

Armagh: esta ciudad fue fundada en el 445 por San Patricio. Eligió este lugar porque consideró que era el centro pagano de Irlanda, y fue aquí donde comenzó a evangelizar. Aquí también se halla enterrado el venerado rey irlandés Brian Boru, quien murió en el 1014 luchando contra los vikingos. Un paseo por sus calles exuberantes, por sus preciosos jardines, su tremenda catedral. Una hermosa ciudad que, si sirvió de inicio a San Patricio, ¿porqué no iba a significar el comienzo de un buen romance?.

Ennistymon: se halla 3 kilómetros al interior de la playa de Lahinch. El fabuloso río Inagh es sencillamente impactante. En el extremo sur de Main Street, hay un puente sobre el río. Las rápidas corrientes del río en esta parte chocan contra las piedras de la orilla, y todo aquel que pasa por el puente recibe el refrescante aroma del agua. Ya sabemos que los irlandeses gustan de besarse en cualquier parte, imaginaros aquí… ¿y a vosotros?.

Centro de Salud Spa Wells: es el único balneario natural de Irlanda, al sur de Lisdoonvarna. Se halla rodeado de un bosque sombreado, y parece una antigua primavera de azufre. Saunas, baños minerales y masajes, así como aromaterapia y reflexología. La noche la pasaremos en Sheedy’s Country, entre excelentes vinos y una habitación de lo más romántica, con jacuzzi incluido. ¿Qué mejor manera de terminar nuestro recorrido por los veinte lugares más románticos de Irlanda?.

Vivid al menos uno de ellos. Seguro que la experiencia será de las que luego contáis a vuestros amigos a medias. De los detalles románticos ya sabéis que fueron testigos las maravillas irlandesas. Ellas sabrán guardar mejor que nadie vuestros secretos.

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