Donegal, la lluvia de la belleza

Castillo de Donegal

El día que pasé en Donegal lo recuerdo perfectamente. Estuvo lloviendo sin parar desde que entramos hasta que salimos. Parece que la lluvia de todo el planeta se había concentrado allí. Claro, ya nos comentaron que el clima irlandés tenía estas cosas… El condado de Donegal se encuentra al norte de Irlanda. Donegal es conocida por su belleza virgen y por sus tradiciones antiguas. Sin ir más lejos, es una de las zonas de Irlanda cuya lengua principal es el gaélico.

Otra cosa que me llamó muchísimo la atención es que las señales de tráfico están sólo en irlandés, y no en bilingüe. Esto hace que muchas de las ciudades que nos encontramos se encuentran en irlandés original, con lo que no os perdáis cuando vayáis.

Nuestra primera parada en el pueblo de Donegal fue en su castillo. Fue construido y habitado por el gran clan de los O’Donell. Visitamos el castillo que se encuentra en el centro de la ciudad, y luego caminamos a través del conjunto triangular de calles que se conocen como el Diamond. Desde ahí, y en un paseo de una hora hacia el oeste no podemos perdernos los acantilados de Slieve League. Son los acantilados marinos más altos de Europa, una visión impresionante y aterradora.

Os puedo asegurar que soy una persona que no me suelo asustar de estas carreteras empinadas de montaña con profundos desfiladeros. Sin embargo, el ascenso hasta los acantilados de Slieve son sencillamente aterradores, pero por favor, no dejéis de subir. Menuda recompensa… Se pasa un poco de miedo, eso sí, pero no son para nada peligrosos.

Acantilados de Slieve League

Realmente la carretera sólo tiene la anchura de un carril. La vista del Atlántico es sencillamente deslumbrante, os lo puedo asegurar. Creo que se te olvida la posibilidad del vértigo en todo momento. Fue el único momento en el que di gracias al cielo por las nubes y la niebla. El aspecto de los acantilados, la vista espectacular del mar, y las nubes tan cerca, le daban un aspecto impresionante. Para colmo, allá abajo, un gran barco pesquero parecía desde la altura una leve mancha rojiza sobre el agua.

Una vez de vuelta al pueblo de Donegal, nos recomendaron el local Reel Inn para vivir la auténtica música irlandesa. Antes nos paramos a cenar en un restaurante de Carrick, una ciudad yo diría que misteriosa, envuelta en una espesa niebla húmeda. Resulta curioso oír a los camareros hablar en gaélico, a las personas de las mesas cercanas. Por un momento, entre la espesura de la niebla y el lenguaje, pensé si realmente nos habíamos salido del mapa de Irlanda.

Ya en Donegal llegamos hasta Reel Inn, un local de música irlandesa en directo, baile, donde terminamos nuestra visita con unas buenas pintas de cerveza. Donegal nos resultó una experiencia maravillosa. Realmente, de vuelta a nuestro hotel lo único en lo que pensaba era que ni siquiera me había percatado de la lluvia ante la impresionante belleza del paisaje. Os recomiendo Donegal, maravillosa.

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