Dingle, el paisaje irlandés más tradicional

Peninsula de Dingle

La península de Dingle, en el suroeste de Irlanda, tiene más de dos mil lugares arqueológicos interesantes, una hermosa costa y unas montañas fabulosas. Cuando exploremos esta península, el propio pueblo de Dingle puede ser nuestro campamento base, por así decirlo. Desde aquí, podemos visitar la península desde la mañana a través de una serie de tours que las oficinas de turismo o las agencias de viaje ofrecen en autobús.

Con sus casas de colores, sus pubs y sus galerías, Dingle es un hermoso lugar para pasar unos días mientras exploramos la zona y nos familiarizamos más con la cultura irlandesa, la lengua y su patrimonio. Y es que Dingle se encuentra precisamente en Gaeltacht. Así se conoce al territorio de habla irlandesa, por lo que tendremos muchas oportunidades para escuchar música celta tradicional, especialmente en la temporada turística de verano. Dingle también tiene una gran abundancia de bares, restaurantes y alojamientos.

Aquellos a los que nos llame la atención las excursiones campestres, podemos disfrutar por Dingle Way o Kerry Way, rutas de larga distancia, totalmente señalizadas, y que se pueden concertar a través de la empresa Celtic Nature. Esta es una zona maravillosa para hacer senderismo, ya que el clima de la región es templado, encontrándonos con numerosos restos arqueológicos, excelentes paisajes y una exuberante vegetación.

Entre estos caminos nos encontraremos con Dunmore Head, la isla irlandesa más occidental del país, con espectaculares vistas de las islas Blaskets. A éstas últimas podemos acceder a través de un ferry que parte del muelle de Dunquin cada media hora desde las 10.00 de la mañana, siempre que el tiempo lo permita. De los restos arqueológicos podemos destacar la Dunberg Fort en Sleahead, una fortaleza muy bien conservada y que data de la Edad de Hierro. O bien el Gallarus Oratory, construido entre los siglos VI y IX, una de las mejores iglesias cristianas de toda Irlanda.

A decir verdad, los pequeños pueblos pesqueros de esta península acogen a unos habitantes muy agradables y acogedores. En ocasiones, si nos ven de excursión, son capaces de acercarnos un trago de vino, o incluso de whisky, que repondrá nuestras fuerzas.

Por último, tenemos que destacar en Dingle el famoso Festival Internacional de la Rosa de Tralee, cuyo origen se remonta al siglo XIX. Es un festival que se lleva a cabo durante la tercera semana de agosto. Y es que el suroeste irlandes ha sido la patria del gaélico, la lengua irlandesa que se puede oir en sus calles o leer en las señales de tráfico o los nombres de las calles.

Parece que fueran los sonidos flotantes de la música celta irlandesa. No nos importa, Dingle es un paraíso tradicional que no deberíamos perdernos en nuestro viaje a Irlanda.

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