Viajar a Dublín con niños

Viking Splash Tours

Hacer un viaje con niños significa tomar un enfoque diferente de las cosas, ya que nos tenemos que asegurar visitas que no les aburran y estar siempre cerca de lugares para comer en el momento apropiado. Eso de visitar museos y andar tanto quizás no les guste demasiado a los más pequeños. Así pues, para visitar Dublín os queremos dar algunas ideas de lo que podéis hacer si venís con niños. Ya veréis cómo gracias a ellos disfrutaréis Dublín mucho más.

Os sugiero que comencéis la visita en el centro de la ciudad, visitando el Trinity College y el Museo Nacional. Por las mañanas es cuando los niños tienen más energía, y no les resultará tan aburrido acercarse a estos lugares. A lo largo de la cercana calle de Saint Nassau podéis haceros con algunos sandwiches. Después del museo acercaros al Parque de Saint Stephen, donde hay grandes espacios para correr y un delicioso estanque con patos.

Desde este parque tenemos dos buenas opciones para después del almuerzo. La primera de ellas es tomar un autobús turístico. A los niños les encanta sentarse en la parte superior, al aire libre, y disfrutar de las vistas de la ciudad. Desde él podéis acercaros a Dublinia, o al Museo Nacional o a la Guiness Storehouse, un museo de la cerveza, sí, pero con muchas cosas interactivas que a los niños les gustará.

La segunda de las opciones es lo que se conoce en Dublín como el Viking Splash Tours, un recorrido por la ciudad en parte en autobús en parte en barco. Se trata de una enorme diversión para todos, especialmente cuando se representan las antiguas historias vikingas.

Otra de las alternativas que os proponemos en Dublín es el tren. A los niños les encanta viajar en este medio, y podemos usar el Dart, el servicio de cercanías de la ciudad. En él podemos hacer una maravillosa ruta por la costa de la bahía de Dublín. Comprar un billete de día para toda la familia, que os permitiría subir y bajar de los trenes sin necesidad de pagar.

Imaginosity

El primer tren que tomamos es el que nos lleva al pueblo pesquero de Howth, al norte. Este pueblo nos ofrece una preciosa silueta costera con su faro y, si tenemos suerte, las focas que juegan a su alrededor. Veremos también la Torre Martello, construida por los británicos para defenderse de un esperado ataque de Napoleón, ataque que al final nunca se produjo.

La Torre alberga hoy el interesante y curioso Museo Ye Olde Hurdy Gurdy, que acoge una preciosa colección de gramófonos y cajas de música, que desconcertarán totalmente a los niños de hoy. En el centro de Howth se halla la Abadía de Santa María, del siglo XII, con un cementerio irlandés fascinante. Pasear también por los alrededores de Howyt, desde dónde tendréis la oportunidad de vislumbrar las mejores vistas de la bahía de Dublín.

El Zoo de Dublín es otra de las grandes atracciones turísticas que encantará a los pequeños y los mayores por igual. Tratar de llegar lo antes posible para evitar las colas, y pasar un maravilloso día. Los domingos hay talleres muy interesantes para los pequeños.

En Conyngham Road, justo a las afueras del Parque Phoenix, se pueden alquilar bicicletas para recorrerlo. La mayoría de ellas tienen asientos para llevar a los niños, así como pequeños remolques. También existen bicicletas tándem. A los niños les encantará la posibilidad de ir en busca de alguna manda de ciervos.

Otros lugares que no debéis perderos en Dublín si viajáis con niños es Imaginosity, un auténtico museo dedicado a los más pequeños, así como el Ark, un centro cultural para niños, con exposiciones y talleres durante todo el año.

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1 comentario

  1. inma dice:

    Me ha gustado mucho el texto, es práctico y muy orientativo. Tenemos 3 niños y nos encanta viajar y estas páginas son excelentes pues de la experiencia de otras familias se aprende. Gracias.

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