Las Cuevas de Ailwee en Clare

Cuevas de Ailwee

La abrumadora impresión que nos llevamos tras visitar las Cuevas de Ailwee, en la ciudad de Ballyvaughan, en el condado de Clare, es lo insignificante que puede resultar un siglo o un milenio en términos de la vida de nuestro planeta.

Ailwee forma parte de un sistema de cuevas creadas a partir de la acción del deshielo de las aguas por debajo de la piedra caliza de Burren en la Edad del Hielo. Las estalagmitas y estalactitas, así como las columnas de piedra dentro de la cueva han ido formándose durante más de un millón de años, cambiando apenas una pulgada en un siglo.  Cuando veáis la intrincada y hermosa estructura de la cueva pensaréis sin duda en el tiempo que se ha tardado para ver algo así. Una auténtica lección de humildad por parte del tiempo.

La característica más interesante de esta cueva son sus muchas estalagmitas y estalactitas. Se trata de formaciones de calcita creadas a partir del lento y constante goteo del agua a través de la piedra caliza. Cada gota de agua contribuye a unos diminutos cristales de minerales disueltos que forman la estructura de manera lenta.

Algunas de ellas son pequeñas, apenas sobresalen del techo de la cueva o del suelo de la misma. Pero incluso estas tan pequeñas llevan formándose desde hace miles de años. Una estalagmita de tamaño medio puede llevar unos 350.000 años formándose. Algunas de estas estructuras llevan nombre, según la forma que tengan. Las más conocidas son el Nido de Avispas, la Oración de las Manos o las Zanahorias.

Las cuevas fueron usadas para la hibernación de los osos. Pero estos animales se extinguieron de Irlanda hace ya más de mil años. Sus huesos es todo lo que queda de aquella época de sueño.

La cueva se sitúa sobre la ladera de una montaña y la entrada está en alto, con vistas a Burren y más allá de la bahía de Galway. El edificio que alberga el centro de visitantes y el aparcamiento que la rodea están perfectamente construidos para dar cabida a todos aquellos turistas que se acerquen hasta aquí. Así que toma nota, si tu viaje a Irlanda incluye una estancia en Clare no dejes de visitar este lugar.

Además es que encontrarás agradables paseos en los alrededores, con vistas espectaculares. Justo debajo de la cueva, a la salida de la carretera, hay una tienda en la que merece la pena detenerse. Se puede comprar aquí los maravillosos quesos que se elaboran en la zona, así como sus famosas conservas.

Información adicional

La cueva está abierta durante todo el año. El recorrido de la misma dura unos 45 minutos y es completamente guiado.

La temperatura interior es constante, y se sitúa en torno a los 10 grados. La distancia que se recorre es de poco más de kilómetro y medio. La ruta está pavimentada, aunque hay algunas partes de sube y baja, estrecha, que es tierra firme. De todas formas es un recorrido fácil para cualquier persona. Sin embargo no es accesible para las personas con movilidad reducida.

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