Brú na Bóinne, el descanso eterno irlandés

Brú na Bóinne

¿Ha escuchado usted hablar sobre el trébol de cuatro hojas, o de aquel duende que aparece de un gran caldero ubicado al lado de un árbol?… Exacto, usted recordará al instante a Irlanda; espléndido país ubicado en el norte europeo, de viva vegetación y, además, de monumentos de infinita historia y notable estética para el que visite su geografía. Un gran muestra de ello es el Brú na Bóinne, ubicada en el condado de Meath, necrópolis prehistórica anterior a la famosa Stonehenge por mil años, y complejo arqueológico con gran afluencia de visitas.

Aquel extraordinario lugar en la cual su edificación se debiera para enterrar a los líderes de la sociedad de la zona, está conformada por tres sectores bien acoplados a su clima. Así, empecemos por el de Knowht, túmulos de gran importancia en su época y considerados como uno de los sepulcros levantados en tierra más importante de Europa. El principal está rodeado de cerca de veinte tumbas y trescientas losas grabadas, en donde puede observar la calidad con la cual sus ingenieros edificaron aquellos cimientos. También se puede deleitar con un corredor de treinta y cuatro metros que lo guiará a la cámara central, además de otra que le traerá suspenso a grandes cantidades por su impactante entorno.

También el yacimiento de Newgrange tiene lo suyo. Con insumos de piedra en su fachada y con sus interiores que albergan noventa y siete grandes guardacantones, ornamentando su pared de granito y níveo cuarzo, es una delicia para los amantes de la arquitectura clásica. Y claro, un insólito paraje de dieciocho metros lo conducirá a una cámara en forma de cruz, o la sala funeraria y cuyo cielo pasa los cinco metros, son motivos suficientes para sacarle más de una imagen a su cámara. Es que la historia de aquel monumento es tan elogiable, que es más antigua que la Gran Pirámide de Giza egipcia; como ve, Irlanda misma es fiel testigo de su grandeza.

Y así también, Dowth nos brinda el lugar de descanso más antiguo de todo Brú na Bóine, con tumbas que miden quince metros de altura. Se dice que, antes del entierro, se quemaban a los difuntos en un gran ritual y luego a su sepulcro. Aquel lugar ha servido de inspiración para películas de suspenso y acción, debido al misticismo que habita en él. Como ve, Irlanda lo invita al encanto hipnótico de aquellos monumentos arqueológicos que estimula los delirios del alma hasta del más valeroso.

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