Castle Coole, mansión de gansos en Enniskillen

Castle Coole

En el decenio de 1790, Armar Lowry-Corry, primer señor de Belmore, comenzó a trabajar en una casa, decidido a que superara tanto en grandeza como en estilo a la de su cuñado, el Conde de Enniskillen, cerca de Court Florence. El resultado de aquella mansión es Castle Coole, en la ciudad de Enniskillen, y aunque el proyecto casi lo deja en la bancarrota, murió antes de poderlo ver terminado.

Los Lowry-Corrys vivieron aquí durante más de un siglo, en una casa construida por el coronel James Corry en 1709. Un catastrófico incendio la destruyó en 1797. Los planes originales para la casa actual fueron elaborados por Richard Johnstone, un arquitecto de Dublín que también construyó Gate’s Theatre. Más tarde fueron ampliados por el arquitecto inglés James Wyatt, que mejoró y perfeccionó los originales.

El castillo no es un castillo en el sentido exacto de la palabra, sino que se trata de un ejemplo perfecto de casa de campo de estilo neoclásico. Construido con la conocida piedra de Portland importada de Dorset, tiene cuatro fachadas, cada una de ellas con proporciones perfectas como las demás.

Probablemente, la belleza de Castle Coole esté en su interior. Desde el principio se trabajó al más alto nivel, con intrincadas yeserías, puertas de caoba con incrustaciones de mármol y otras hermosas piezas. Todo parece perfecto en un ambiente tremendamente elegante y distinguido.

Interior de Castle Coole

Lo que más os sorprenderá en la visita es que los muebles permanecen intactos hoy en día. La mayoría de estos pertenecen al estilo inglés de la regencia, con abundante y rico colorido. Armarios, cortinas de seda, sillas tapizadas y ricamente talladas. Y eso que los muebles más nuevos pueden tener 200 años.

Esto se debe en parte a que la misma familia es la que ha vivido en la casa desde el principio, y en gran parte también a la prudencia de los señores de la casa, quienes siempre daban órdenes de tapizar los muebles en Dublín con al menos dos y hasta tres capas protectoras.

Hay dos habitaciones que destacan sobremanera en Castle Coole. El salón oval, rodeado de pilastras corintias y un techo ricamente decorado con yeso y pesadas cortinas rojas y doradas. No es difícil imaginar la cantidad de bailes y fiestas elegantes que han tenido lugar en esta sala. En el piso de arriba se halla la Habitación del Estado, preparada especialmente con motivo de la visita del rey Jorge IV. Las cortinas de esta sala por sí solas ya costaron más de 1000 libras, el equivalente de lo que hoy en día serían 70.000 euros. Sin duda es una habitación digna de un rey, pero el caso es que nunca se alojó aquí.

Si nos trasladamos a los jardines, lamentablemente sólo queda el recuerdo de un lugar precioso. La antigua avenida de robles que conducía a la casa ahora sólo es una calle con algunos árboles. Un lago cerca de la casa es el hogar de un grupo de gansos, que llegaron a la casa en el siglo XVIII por medio del coronel James Corry. Cuenta la leyenda que, si alguna vez los gansos abandonaran este lago, los Lowry Corrys abandonarían con ellos Castle Coole. Hasta la fecha, los gansos siguen allí, por el bien de la familia.

Información adicional

Hoy en día Castle Coole está en manos del Tesoro Nacional Británico, quien ha hecho un magnífico trabajo de restauración para mantener su esplendor original. Castle Coole abre todas las tardes, excepto los jueves, desde junio a agosto, y sólo los fines de semana durante los meses de abril, mayo y septiembre. El acceso a la casa sólo se puede hacer a través de visita guiada.

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