The Old James Distillery, un museo del whisky

Old James Distillery

La cerveza y el whisky son las dos bebidas por excelencia de los irlandeses. Y para conocerlas bien a fondo no sólo basta con degustarlas, sino que es aconsejable ver el proceso por el que se crean. Y para ello nada mejor que acudir a los orígenes de su producción. En Dublín puede conocerse todo lo que tiene que ver con la cerveza en The Guiness Storehouse y lo relacionado con el whisky en la antigua destilería de Old Jameson. Hoy vamos a centrarnos en esta última. El precio de la entrada es de 13.5 euros y el de los menores de edad tienen que pagar 11 euros.

Las viejas dependencias de la fábrica, en el número 7 de Bow Street, han sido transformadas en un museo, en el que se une la tradición de elaborar whisky con el espíritu de Irlanda. Expertos en esta bebida son los que ejercen como guías de los visitantes que quieren conocer todo lo que tiene que ver con esta preciada bebida y se familiarizan con términos tales como malta, molienda, maceración, fermentación, destilación o maduración.

Y en las lecciones no sólo se les habla de ello, sino también de la destacada figura de John Jameson, que dio nombre a esta casa. Se trata de un escocés que a finales del siglo XVIII se trasladó a Dublín y, a los pocos años de llegar, compró la destilería de Bow Street para convertirla en una de las más importantes de todo el mundo. Con el paso del tiempo su imperio fue creciendo y las instalaciones de whisky llegaron a convertirse en una ciudad dentro de Dublín.

Si queréis profundizar más en el mundo del whisky, concretamente en el Jameson, merece la pena que os acerquéis hasta Midleton. Allí es donde se puede conocer la auténtica Experiencia Jameson, ya que se recrean las antiguas plantaciones que siglos atrás permitían la producción de whisky. El recorrido comienza en un bonito patio desde el que se puede apreciar cómo trabaja la noria gigante que, tiempo atrás, alimentaba la maquinaria de la destilería. A día de hoy aún funcionan los engranajes y las ruedas en el edificio del molino.

En otra sala se puede observar el que está considerado como el mayor alambique del mundo y en la antigua tonelería se puede tocar, literalmente, parte de la historia, ya que cuenta con décadas y décadas de existencia. La mejor forma de finalizar, y para ellos la única, la experiencia Jameson es participando en un cata de algunas de las variedades de whisky Jameson.

Foto Vía JamesonWhisky

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