La Abadía de Rathfran, el sonido del silencio

Abadia de Rathfran

Irlanda es un lugar maravilloso para aquellos que gustan de los viajes tranquilos y solitarios. Porque viajar no sólo tiene que ser encontrarse con la multitud. Hay veces que gusta de hacer viajes más al estilo retiro espiritual que otra cosa. Para ello, Irlanda es maravillosa. Pero ojo, ¿habéis contado con los fantasmas que acechan siempre la isla esmeralda?.

Las grises ruinas de la Abadía de Rathfran son una majestad absoluta de la calma. Se hallan al lado de na entrada oculta y despoblada, a lo largo de la costa occidental de la Bahía de Killala. Su ambiente mágico se recrudece cuando la niebla y el vapor de agua caen sobre ella, vistiendo su piedra gris con una cortina blanca y húmeda.

Por la noche, su silueta se recorta en la oscuridad como una efigie silenciosa. La soledad se hace sentir como un terrible peso, una voz que se mece entre los juncos de la costa, donde apenas revolotean los pájaros, que se asientan en algunos nidos de la techumbre de la abadía.

Es aconsejable llegar a la abadía cuando la luz de la tarde comienza a derrarmarse sobre el horizonte. Los tonos anaranjados del cielo comienzan a caer sobre la piedra como gotas de color. Pequeños huesecillos de cangrejos se asientan en la orilla de la bahía. Todos nuestros sentidos se agudizan, oyendo cualquier mínimo ruido.

En ese momento, el más leve sonido nos erizaría la piel. El silencio se acurruca en el frío de la piedra gris. La imaginación se nos pierde cientos de años atrás, en algún recoveco de la historia en el que la Abadía de Rathfran era un templo enorme, desproporcionado para este lugar. El fuego de nuestra mente busca no soltar jamás la mano del tiempo.

La Abadía de Rathfran es un antiguo monasterio dominico olvidado en una playa de Irlanda. Un lugar para sentarse tranquilamente, esperando que, desde cualquier esquina, aparezca la silueta misteriosa de algún fantasma. Un lugar lleno de leyendas, de espadas y antorchas, un recuerdo que pasó a la historia por recoger la quietud de nuestro espíritu.

Ya las fechas y los nombres parecen olvidados en alguna grieta de sus muros. Ya no es cuestión de buscar respuestas al porqué de sus ruinas, al porqué de su olvido. Cerramos los ojos y escuchamos el sonido del silencio. En Irlanda, hasta los lugares abandonados tienen algo que decirnos.

Foto Vía Flickr

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1 comentario

  1. John Jordan dice:

    I enjoyed your very nice photo and impressions of Rathfran.

    The Abbey was founded in 1274, by my ancestors Richard De Exeter Jordan and his wife Eva.

    I am planning to go visit here this september.

    Thank you for your photo!

    John

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