Las banshee, las antiguas pitonisas

Lough Gur

La mitología irlandesa es de lo más variada y curiosa. Tanto que en ella tienen cabida prácticamente todo tipo de personajes que, además, se dedican a todo tipo de actividades. Los hay que hacen sufrir a los humanos, como los leprechauns, y otros que son buenos con los humanos. Y es que, incluso en la tradición irlandesa hay cabida para las adivinas, aunque poco tiene que ver con las que conocemos hoy en día leyendo cartas o los posos del café. Las banshees anunciaban con sus lamentos las desgracias o la muerte en un pueblo.

Su nombre procede del irlandés Bean Sidhe, ‘señora de las hadas’ o ‘mujer de las colinas’. Y es que se las suele asimilar con las hadas, dada su belleza. Según cuentan las leyendas son un grupo de mujeres que están dirigidas por Áine, a la que se considera protectora tanto de los muertos que viajan al infierno como de los fetos que crecen en la matriz de las madres.

Se dice que cada banshee está adjudicada a una familia irlandesa y que es la que permite conectar a los humanos con el más allá. Y es que ellas son las que les trasladan las noticias del otro mundo, pero únicamente cuando se trata de malas noticias. Sirven durante siglos a la misma saga, aunque raramente se les aparecen a sus miembros, sólo cuando uno de ellos está a punto de morir. En ocasiones no se les aparece físicamente, sólo se oyen sus gemidos y lamentos prediciendo un fallecimiento.

Sin embargo, Áine es sólo un modelo para las banshees, ya que ella es en realidad una banside, es decir, ‘una reina’ del infierno. Allí llegó, al igual que otros dioses, durante los tiempos cristianos para convertirse en hadas. Se dice que Áine reunió a las banshees de toda Irlanda hace muy poco tiempo, en 1938, después de las excavaciones arqueológicas de Lough Gur, cementerio que hasta entonces era conocido como hogar de fantasmas.

Pero no hace falta tener una banshee en la familia para entrar en contacto con uno de estos seres mitológicos. La leyenda asegura que una persona enferma a la que todavía no ha curado la luz de la luna si va al Lough Gur puede oír el llanto de la banshee, eso quiere decir que se acerca la muerte. De hecho, en el siglo XIX se suponía que las banshees acudían a las casas de los moribundos y que su llanto y el de las plañideras se hacían eco entre sí.

Foto Vía Flickr

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