Luggala, recorriendo el Rivendel de Irlanda

Luggala

Conducíamos por la fuerte pendiente de Luggala, en las montañas del condado de Wicklow, cuando nos encontramos con la mansión del Honorable Garech de Brún, también conocido como Browne. ¿Habéis visto la película del Señor de los Anillos?. Pues conducir por esta zona era como hacerlo por Rivendel, aquella maravillosa e idílica región de la película.

No nos dejaron de acompañar unas vistas impresionantes. El valle verde es hermoso, y la laguna negra del Lago Tay, una playa de arena pálida, nos envuelve en un halo místico fascinante. Cuenta la leyenda que la arena que forma la playa del lago se quiso que fuera negra para recordar a la cerveza Guiness irlandesa. Pero claro, esto sólo es un mito.

De hecho, hay un montón de leyendas sobre esta zona tan mágica de Luggala. En invierno es prácticamente inaccesible, por lo que lo mejor es recorrerla en primavera y otoño. Tenéis que venir a ver esto…

Garech de Brun fue el que hizo de Luggala un paraíso para los turistas. Heredó estas tierras de su madre, y restauró la mansión del siglo XVIII. Originalmente era el pabellón de caza de la familia la Touche, unos banqueros de Dublín, de origen hugonote. Aunque la verdad es que fue el regalo de bodas para la nueva esposa la Touche.

Lago Tay

En 1937, Ernest Guiness compró Luggala, y se la entregó como regalo de bodas a su hija Oonagh. Así se convirtió en una especie de mansión y refugio de los intelectuales de Dublín. Artistas y músicos de todo el mundo recorrían estas tierras en sus flamantes Rolls Royce. Hoy en día, no hace falta ser artista, ni músico, ni tener un Rolls Royce para visitarla.

Garech de Brun es el mayor de los hijos de Oonagh. Tara, la más joven, murió trágicamente en un accidente de coches en Londres en 1960, con sólo 21 años. La canción de los Beatles, A day in the Life, fue compuesta para ella.

Nadie que visita Luggala vuelve indiferente. Desde abajo del valle, oculta por enormes robles, castaños, fresnos y alisos, la casa se nos aparece de pronto como un pastel blanco. En su interior, las habitaciones están decoradas con tesoros artísticos. Por ejemplo, un Magritte decora la sala de la chimenea, o un retrato de Carlos II de Inglaterra preside el comedor.

El salón está lleno de libros y otros tesoros. La mayoría de los fines de semana, escritores, músicos y estrellas de todo el mundo se han reunido aquí para cenar o almorzar. Si las paredes pudieran hablar… Tal vez la persona más famosa que cenó aquí fue el propio Michael Jackson, quien solía pasar con su séquito algunos meses en Luggala, perdido del bullicio.

Una invitación a conocer Luggala es uno de los mayores tesoros que podéis tener en Irlanda. ¿A que ahora tenéis la tentación de conocerla?…

Foto 1 Vía Examiner

Foto 2 Vía Hugh C.

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