Dublín protege los restos de San Valentín

Capilla de Whitefriar

Si os pedimos que penséis cuál es la ciudad más romántica del mundo imagino que las respuestas sean muchas, pero que se repetirían nombres como el de París, Roma o Venecia. Sin embargo, si nos fijamos en determinados aspectos, debéis saber que la ciudad en la que se respira amor por los cuatro costados es Dublín.

Hace unos días os comentábamos que los irlandeses son los hombres con el acento más sexy, lo que puede ayudar a que se acreciente y se extienda aún más esta teoría.

Y es que resulta que los restos de San Valentín, el patrón del amor y los enamorados, se encuentran en una iglesia de Dublín. Este hecho no es muy conocido fuera de la capital irlandesa, ya que suele pasar desapercibido, pero resulta que se encuentra la capilla de Whitefriar, perteneciente a la orden de los Carmelitas, lugar de obligado paso para todo aquel que quiera pedir por su amor.

Según dice, los restos de San Valentín se encuentran en un pequeño cofre dorado que guardan con total esmero y es venerado por muchos que se acercan allí para pedirle por sus amores. Su sepulcro se encuentra a la derecha de la nave principal, y el sarcófago está situado bajo un altar de mármol, protegido por una verja de hierro forjado y cristal. Encima del altar se yergue una escultura de tamaño real del santo, encastrada dentro de un nicho de mosaico de mármol.

Los restos de San Valentín fueron donados a la iglesia dublinesa en el siglo XIX por el Papa Gregorio XVI, quien ordenó su traslado desde su anterior lugar de reposo, el cementerio de San Hipólito, en Roma.

La historia de cómo sus restos recalaron en Irlanda incluye a fraile carmelita llamado John Spratt, quien en 1835 visitó la capital italiana y al parecer, dadas sus excelentes cualidades como orador, el Papa Gregorio XVI decidió hacer un regalo a su iglesia, legándole el cuerpo de San Valentín, que fue transferido a la Iglesia de Whitefriar en el año 1836.

Desde entonces permanece allí y es especialmente venerado todos los 14 de febrero. Este año se nos ha pasado la fecha, pero cualquier día del año es bueno para pedirle al santo que haga que vuestro amor dure mucho tiempo o que lo conozcáis en caso de que aún no os haya alcanzado con sus flechas. Quién sabe, quizás encontréis el amor en Dublín.

Foto Vía Informatique

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