El Cementerio Militar Alemán de Glencree

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En Glencree, condado de Wicklow, encontramos un lugar bastante oculto a las miradas de turistas pero con mucha importancia histórica, el Cementerio Militar Alemán de Glencree. Sin duda una visita obligada para todos los interesados en los conflictos bélicos del pasado, concretamente de la Segunda Guerra Mundial.

Este lugar que hoy funciona como camposanto, en su momento fue una cantera, aunque para la Segunda Guerra Mundial ya había sido agotada.

Esta cantera pertenecía a Lord of Powerscourt, y su explotación fue usada para suministrar  material de construcción al cuartel militar Britanico de Glencree, allá por 1803. También sirvió  como fuente de material de los jardines de Powerscourt.

Cabe destacar que aunque Irlanda fue un país neutral, al estar en el borde de los campos de batalla principales no escapó de los efectos de la guerra.  Tenemos por ejemplo datos como el bombardeo al norte de Dublín, la destrucción de la lechería Campile o el hundimiento de varios barcos irlandeses y amenazas de invasión.

Si bien es cierto que cuesta encontrar las señalizaciones, una vez llegamos a este lugar podremos visitar la tumba de unos 53 pilotos y marinos alemanes, todos ellos identificados. También hay unos 28 aviadores que carecen de identificación, la mayoría de ellos perecieron en aviones dañados por los británicos y fueron a parar a este terreno neutral de Irlanda como muestra de una fuga desesperada de la línea de fuego.

A estos muertos se suman 46 víctimas civiles alemanas, las cuales estaban siendo trasladadas en el barco “The Arandora Star” a Canadá para ser confinados a unos campos de reclusión. Los alemanes los interceptaron y lo torpedearon en julio de 1940.

En total encontramos aproximadamente un millón y medio de personas, alguna de ellas famosas; y es que aquí, también encontramos piezas clave de el “lado secreto de la guerra”, como el Dr Hermann Gortz, que no dudó un momento en matarse a sí mismo para evitar ser arrestado como espía. Es el único que cuenta con un memorial individual, situado en la parte posterior del cementerio.

Como dato curioso, hay que señalar que aunque está dedicado a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, lo cierto es que encontramos seis soldados de la Primera Guerra Mundial, los cuales murieron mientras eran prisioneros en un campo Británico con sede en Irlanda.

Otras visitas que podemos hacer en Wicklow:

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